|
EL
COLAPSO DE LA REUNION DE LA OMC EN CANCUN: ENTRE EL ALIVIO Y LA
PREOCUPACION.
Las Ongs y organizaciones sociales que hacen seguimiento
a las conferencias ministeriales de la Organización Mundial
del Comercio (OMC), mostraron una combinación de alivio y
jubilo cuando se anuncio sorpresivamente que la reunión de
la OMC en Cancún había colapsado. Sin embargo, creo
que no fue ni el alivio ni el júbilo de Seattle.
Las organizaciones participantes de la Red Global en Latinoamérica,
han expresado su adhesión al Protocolo de MERCOSUR y Comunidad
andina, difundido hace un mes en la ciudad de Santiago por la Alianza
Chilena por un Comercio Justo y Responsable, ACCJR, donde se hace
hincapié en la moratoria para la inclusión de nuevos
temas en la agenda que tienen que enfrentar los países en
la OMC, hasta que no se evalúen los impactos que han tenido,
tienen y tendrán los compromisos ya adquiridos ante la OMC.
Poco sabemos de esto. Las estadísticas de incremento del
comercio internacional no nos dicen nada, salvo el conocido razonamiento
que el comercio genera crecimiento y éste a su vez generaría
desarrollo. El incremento de la pobreza en la región y el
deterioro en los términos de intercambio contarían
otra historia hasta ahora oculta sobre el proceso.
Es un alivio que el colapso de la reunión halla impedido
colocar nuevos temas en la agenda de la OMC, temas sobre todo de
interés de los países desarrollados, aunque las lecturas
son complejas y las simplificaciones nos podrían llevar a
equívocos.
El proceso de negociaciones se dividió al inicio de la reunión
de la OMC en 5 grupos de trabajo. Cada grupo de trabajo contaba
con un presidente y un facilitador que debían buscar conciliar
posiciones para llegar a un acuerdo por consenso en cada tema. La
base de discusión fue el borrador oficial elaborado por el
Embajador Pérez Castillo de Uruguay, encargado por el Director
de la OMC de construir un documento basándose en los distintos
aportes de los países antes de esta cumbre.
Aquí comenzaron los problemas. Frente a este documento,
el ahora famoso G-21 (Grupo de países liderados por Brasil,
India y China), presentó un texto alternativo referido al
tema de Agricultura, por considerar que el texto puesto a discusión
reflejaba principalmente las posiciones de los países desarrollados,
explícitamente de Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión
Europea (UE).
Al inicio del proceso de negociaciones, quedó claro que
el tema de Agricultura había acaparado la atención
por su relevancia y por la fortaleza de las posiciones en discusión
dentro de la Conferencia. Uno de los reclamos más claros,
que ha sido reproducido por la prensa internacional es lo referido
a los billonarios subsidios a la exportación por parte de
EE.UU. la UE y el propio Japón. Estos subsidios generan severas
distorsiones en el mercado internacional, pues terminan fomentando
una producción que sin estos no se podría mantener.
El tema no es sólo si cada país tiene el derecho de
subsidiar o apoyar sus agricultores, sino el tamaño y efecto
de estos subsidios sobre los mercados internacionales de alimentos
y sobre los productores de países en desarrollo y menos desarrollados.
Un ejemplo de esta distorsiones es el caso del azúcar y
los apoyos a la producción de remolacha (Beterraga en Perú).
Los subsidios han generado que la producción no solo se mantenga,
sino que se incremente en zonas donde antes nadie hubiera pensado
desarrollar este producto. Unos colegas nos contaban del crecimiento
de este cultivo hasta en los países nórdicos. Esto
ha llevado a que la UE sea el primer productor de azúcar
en el mundo, trabando a su vez, a la venta de azúcar de otros
países en el mercado europeo.
Si se piensa que el G-21 representaba a todos los países
más pobres, nos estaríamos equivocando. El G-21 agrupaba
principalmente a países de medianas economías y a
países exportadores de alimentos. No sólo eso, sino
que al G-21 terminaron plegándose gran parte del Grupo CAIRNS.
El Grupo CAIRNS está conformado por 18 países: Argentina,
Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa
Rica, Guatemala, Indonesia, Malasia, Nueva Zelanda, Filipinas, Sudáfrica,
Paraguay, Tailandia y Uruguay y se conformó oficialmente
en 1986 en la ciudad de Cairns, Australia. Esto fue una gran sorpresa,
pues este grupo està más interesado en ampliar la
agenda de liberalización del comercio agrícola en
la OMC: algo lejos de las posiciones que reivindican el concepto
de seguridad alimentaria o el carácter diferenciado del tratamiento
que debían tener los bienes agrícolas y los alimentos
en el comercio.
"
El objetivo principal del Grupo Cairns es el establecimiento de
un sistema de comercio agrícola equitativo y orientado al
mercado, lo cual se pretende lograr mediante la plena integración
del sector agrícola a las reglas del Acuerdo General de Aranceles
Aduaneros y Comercio (GATT). En otras palabras, se procura equiparar
el trato que reciben los bienes agrícolas al recibido por
las demás mercancías en el comercio internacional"
(tomado de la declaración de la XXI Conferencia Ministerial
del grupo el 2000 en Costa Rica). "
Si sólo tomamos India y China, ó Argentina, nos daremos
cuenta de la importancia del G-21. Esa era en parte su fuerza, no
sólo la validez de sus argumentos o la justicia de sus pedidos,
sino su carácter de importante jugador en el mercado mundial
de alimentos.
El grupo de países africanos, no tenían posición
clara sobre la propia propuesta del G-21. Algunos países
como Sudáfrica estaban en el G-21, sin embargo otros países
que están en la categoría de menos desarrollados (LDC´s)
no coincidían plenamente con la posición del G-21.
Ellos tenían una agenda donde, por ejemplo, el tema del Algodón
era central. Los países de Africa Central y Occidental (Grupo
ACO) había apostado a que se avanzará en Cancún
hacia la reducción de los subsidios a la producción
de algodón, sobre todo por los países desarrollados.
Ese era un tema claramente que se dirigía hacia EE.UU. y
sus subsidios a los productores algodoneros. En la UE, sólo
España e Italia mantienen subsidios a los productores de
algodón, no siendo tan significativo el tema. En esto la
UE hubiera apoyado una mayor presión hacia EE.UU. Estas diferencias
de intereses es un reflejo de los distintos desarrollos de las economías
e intereses de los países miembros de la OMC
El valor de la propuesta del G-21 fue el reforzar el discurso sobre
el desarrollo y develar que los compromisos en ese respecto tomados
en Doha, en verdad no querían cumplirse por parte de los
países desarrollados. El colapso de la reunión hace
casi imposible el pensar que para diciembre del 2004 se cumplirá
con lo comprometido en Doha. Como decía el ministro Rozetto
de Brasil, Cancún no es el final, debe ser el comienzo de
la discusión de una agenda del desarrollo que se perdió
post 11 de septiembre. El tema de la pobreza y el desarrollo fue
casi desaparecido de la agenda internacional, hoy copada por un
discurso de criminalización y guerra. Hoy todos los medios
reportan el fracaso de la OMC como parte de la polarización
de las posiciones entre países ricos y pobres, donde el tema
Agricultura ejemplificaría las asimetrías entre los
países miembros de la OMC.
Al parecer, sin embargo, la reunión no estalló por
el tema de agricultura, sino por la discusión sobre los Temas
de Singapur o nuevos temas. En este Grupo había habido una
discusión con posiciones de inicio también muy confrontadas.
Pese a esto, todos sabían que recién se iniciaban
las negociaciones y que los discursos a veces encendidos suelen
ser parte del proceso. En este Grupo presidido por el Canadiense
Petigrew, habían cuatro temas en la mesa: Inversiones, Políticas
de Competencia,, Facilitación del Comercio y Transparencia
en compras gubernamentales.
Se pueden identificar al menos tres enfoques o posiciones entre
los países sobre este tema. La primera posición era
que los temas se debían avanzar en debatir y tomar acuerdo
y que debían tratarse como un solo bloque y no separarlos.
Eso sonaba a que los países tenían que comprar todo
el paquete. Esta posición era esgrimida por varios países
entre ellos, Japón, Corea del Sur y la UE. La segunda posición
era que debían dividirse los temas y evaluar cuales estaban
maduros como para avanzar sobre estos. Aquí había
varios países, entre ellos Brasil y Perú.
Es importante anotar esto. Brasil fue en este tema con la posición
de decir, si, a la inclusión en el debate del tema de inversión.
Los negociadores Brasileros dijeron que era la estrategia de su
país no tratar el tema de inversiones en las negociaciones
del ALCA, por lo que aceptaban que se discutiera en la OMC. En el
caso de Perú, se argumentaba que la legislación peruana
había en verdad incorporado un régimen sobre inversiones
muy abierto y liberal y que estábamos dispuestos a negociar
también en este punto. No deja de ser cierto que la búsqueda
de atraer inversiones ha generado en el Perú un marco muy
flexible y liberal para la inversión extranjera. No sólo
la tratamos igual que a una inversión peruana, sino que la
tratamos en verdad mejor, parece una broma, pero es la verdad.
El último día 14 de septiembre hacia las dos de la
tarde, un representante de los negociadores peruanos nos informaba
que el tema de Agricultura había dejado de ser el centro
del problema y que se avanzaba hacia una convergencia de posiciones,
lo que daba esperanzas de llegar a un acuerdo. Eso fue corroborado
por otros delegados oficiales al evento. Esto planteaba el posible
avance en los otros temas. Además, había sido dicho
explícitamente así, por los países del G-21;
"los posibles avances en otros temas pasaban por lo que se
podía avanzar en Agricultura". Esto ejemplifica con
claridad los mecanismo al interior de la OMC. Si los países
desarrollados cedían posiciones en el tema agrícola,
lo harían si conseguían algo en otros temas: Los temas
de Singapur.
Hay muchas lecturas sobre los desenlaces finales. Sólo lo
conocen bien en verdad los que estuvieron en el "Cuarto Verde
(Green Room)" esa tarde del 14 de septiembre. Se le llama el
"cuarto verde o green room" porque en Ginebra en la sede
de la OMC, existe al parecer una sala de reuniones de ese color,
donde se desarrollan esas sesiones reservadas y excluyentes.
Como mencionamos antes, la lógica del consenso que esta
supuestamente en la base de la mecánica de toma de decisiones
en la OMC, tiene en estas reuniones del Green Room, una muestra
de la perversión de los procedimientos. En estas reuniones
extra oficiales, convocadas en el caso de Cancún por el propio
Presidente de la Conferencia, sólo asiste un grupo pequeño,
selecto y seleccionado por el convocante. Los demás no están
invitados. Esto ha generado múltiples protestas de los países
que nunca son convocados: los más pobres. La dinámica
que se desata es buscar que un país represente un poco la
posición de un grupo de países. Por ejemplo, alguien
de G-21 representa al bloque, o de los países asociados en
el Grupo ACP (Africa, Caribean and Pacific Countries) etc..
El Presidente de la conferencia, Luis Ernesto Derbez de México
convocó al Green Room a un grupo "selecto" de representantes
de países miembros. La mecánica respondía al
avance de las negociaciones en los 5 temas, que debían ser
condensados y aprobado en esta reunión crucial. Derbez habría
puesto en discusión, en orden de temas, el tema de Singapur
(Singapour Issues) en primer lugar. Esto habría molestado
a muchos países que ya habían indicado su interés
en tener un acuerdo mas concreto en el tema agrícola. Sin
embargo, las negociaciones habrían estado marchando hasta
antes del receso de una hora que solicitó Derbez, para que
las delegaciones consulten sus posiciones finales. Ya la UE había
logrado acuerdo de dividir los temas de Singapur y solicitar que
se mantengan dos, en verdad los menos relevantes. La reacción
luego del receso fue sin embargo de mayor confrontación y
la situación se salió del control del Presidente de
la Conferencia quien declaro que ya no había lugar a poder
conciliar posiciones tan antagónicas.
Representantes de países desarrollados han criticado el
manejo de Derbez, culpándolo de falta de capacidad para manejar
la tarea encomendada. Otros, como el negociador de la UE, Pacal
Lamy, expreso su preocupación por los mecanismos y procedimientos
al interior de la OMC. La comparaba con una institución medieval.
No sabemos si hacía alusión a los caballeros de la
mesa redonda, pues los señores feudales en verdad decidían
todo sin consultarles a los siervos. Fue una mala analogía
en todo caso.
Los compromisos tomados en la Ronda de Doha donde se alzaban elementos
de una agenda del desarrollo, está herida de muerte. Pascal
Lamy dijo que no estaba muerta, pero sin en "cuidados intensivos".
Los EE.UU han mencionado sentirse decepcionados de la retórica
usada y la oportunidad perdida. Ha hecho una especial atención
sobre el comportamiento de los países latinoamericanos. Eso
suena de lejos a velada amenaza.
La verdad es que esta OMC ha sido herida nuevamente y algunos países
desarrollados piensan que hay que introducir cambios para que estos
fracasos no vuelvan a ocurrir. Esas insinuaciones son también
peligrosas. Este espacio multilateral de negociaciones, con sus
múltiples defectos ya por todos conocidos (poco transparente,
anti democrático, con usos e interpretaciones arbitrarios
y asimétricos de las reglas, etc) ha podido dar en el tiempo
que tiene de vida, dos hechos como Seattle y Cancún, donde
países como los africanos, de mínimo peso en el comercio
internacional, han podido trabar y evitar que la agenda de liberalización
se siga ampliando.
¿Qué posibilidad tiene Ghana de resistir una negociación
bilateral con Estados Unidos o con la UE? Cualquier acuerdo que
salga entre países con estas asimetrías saldrá
a favor de la agenda del más fuerte. Perú podría,
sin estar junto el G21 y otros, enfrentar la agenda de EE.UU y la
UE? No nos equivoquemos, lo que se viene es el fortalecimiento de
la estrategia de los acuerdos bilaterales y regionales, y no nos
sorprendamos de los resultados, que pueden ser más liberales
aún de la agenda que la OMC contemplaba. Miremos solo el
caso de Chile y su acuerdo bilateral que contempla temas como inversiones,
que aún no tiene consenso en la OMC. O el acuerdo de asociación
de ese mismo país con la UE, donde la agenda del tema de
servicios ha ido más allá de la propia OMC.
Si tomamos en cuenta que la mayoría de gobiernos de la región
hacen cola soñando con un acuerdo bilateral con EE.UU. la
cosa se torna muy complicada. El Vicepresidente y Ministro de Comercio
y Turismo, Raúl Diez Canseco mencionó el día
de ayer (fuente:Diario Gestión del 17 de septiembre) su esperanza
en la firma de una TLC con EE.UU.
Muchos países expresaron que esperaban conseguir una base
de negociaciones en Cancún, que sirviera para enmarcar sus
negociaciones bilaterales. Hoy día ese marco no existe. Brasil
mandó sus negociaciones sobre inversiones a la OMC y el tema
ha vuelto nuevamente a la agenda regional y al debate en el ALCA.
Que pasará con el ALCA?, nadie lo sabe en verdad. A veces
se percibe un aparente desinterés de EE.UU de construir esta
área de libre comercio, si además se introduce la
mecánica de toma de decisiones de la OMC. Un bloque liderado
por Brasil, como aparentemente se esta construyendo, podría
ser un dolor de cabeza para EE.UU. en un ALCA donde cada país
tendría un voto al margen de su tamaño o importancia
en el mercado internacional.
El interés manifiesto de EE.UU, no es el mercado de Guatemala
o de Trinidad y Tobago. El interés y lo ha dicho con claridad
en el tema agrícola, son los mercados de los países
intermedios como Brasil Argentina o Chile. EE.UU reclamó
durante la reunión de la OMC en Cancún, el "trato
recíproco". Léase; si EE.UU liberaliza su sector
agrícola, espera que los otros países como los mencionados,
también lo hagan. Suena bien no, sin embargo habría
que recordar que EE.UU. acaba de incrementar sus subsidios a la
agricultura en casi 75%. Eso es como las ofertas engañosas
en los supermercados, donde primero te suben el precio 100% y luego
te dicen que te hacen una rebaja de 80%. Con este nuevo piso ( rascacielos
sería mas adecuado) EE.UU tiene para negociar sin perder
casi nada.
La construcción de un bloque no ya regional, sino mundial
parece abrirse en un nuevo contexto. Brasil, su nuevo gobierno y
su experimentada diplomacia, han demostrado en Cancún que
las alianzas trascienden los continentes. China se ha estrenado
en la OMC al lado de un bloque que tiene aún por delante
avanzar en temas más allá del agrícola para
poder liderar la discusión sobre la agenda pendiente sobre
el Desarrollo, ya no sólo en esta OMC en crisis, sino en
todos los foros y espacios internacionales donde el tema deba ser
introducido.
La reunión de la OMC en Cancún nos deja muchas dudas
e incertidumbres, sin embargo frente a las certidumbres existentes,
en el marco de un "pensamiento único" que reivindica
una globalización liberal como camino para el desarrollo,
lo de Cancún no deja de abrir una ventana de esperanza para
la construcción de un balance de poder en un mundo tan lleno
de desigualdades.
La
Red Global promueve una alianza entre ONGs y Sindicatos en Asia,
Africa, América Latina y Europa
Remitir
sus comunicaciones a:
Juan Carlos Vargas
Coordinador Regional
Red Global
Av. Gral. Córdova No. 1198
Jesús María, Perú
Tel. (511) 470-0954
Fax. (511)471-5642
E-mail:
jcvargas@plades.org.pe
www.redglobal.plades.org.pe
| Haga
clic en las para ingresar a la galeria de fotos>> |
 |
|